Santo del día 24 de abril: San Fidel de Sigmaringa. Santoral católico
A los 35 años dejó la carrera de derecho tras una frustrante experiencia en la que se le ofreció un soborno, que rechazó, como correspondía, pero que le significó una decepción terrible sobre la justicia terrenal: corrupción, prebendas, juegos de interés, manipulación. Fidel -nombre que adquiriría en la vida religiosa- comenzó un acercamiento a Dios muy fuerte y decidió hacerse fraile capuchino. Después de recibir los votos en Friburgo (Alemania), siendo ya sacerdote, repartió sus bienes entre los pobres y la diócesis a la que fue adjudicado. Fidel organizó un fondo para costear los estudios de los seminaristas pobres.
Que el hermano que está lejos, vuelva
En Friburgo logró la conversión de muchos protestantes, en buena parte gracias a su predicación “elocuente, de buen sentido, concienzuda”, tal y como lo testimonian algunos de sus biógrafos. Gran impresión dejó entre la gente cuando la peste del cólera golpeó la ciudad, pues se dedicaba día y noche a asistir a los enfermos. Para el santo, la cuestión era hacer presente a Dios en esos momentos cuando justamente “parece” que no está.