Santo del día 22 de enero: San Vicente de Zaragoza. Santoral católico
En Valencia, obispo y diácono son interrogados. Valero no encuentra las palabras apropiadas para defenderse y Vicente es quien finalmente responde por ambos. Su retórica se dirige a cuestionar el poder del cónsul sobre lo espiritual, y eso no hizo más que enfurecer a Daciano, quien castiga a Valero con el destierro.
Vicente, por su parte, no corre la misma suerte: es sometido primero a la tortura del potro. Su piel, luego, sería desgarrada con unos garfios de acero. Mientras lo torturaban, el juez presente le ofrecía el indulto si abjuraba. Vicente soportó cuanto dolor pudo sin dar un paso atrás.
Daciano, sintiéndose desafiado, le ofrece el perdón si blasfema. Ante la nueva negativa, exasperado, mandó aplicarle un tormento aún más cruel: colocarlo sobre un lecho de hierro incandescente.