Papa Francisco en Mongolia asegura que la Iglesia no tiene agenda política | La Agencia Católica de Informaciones
En esta línea, animó a los presentes “a proseguir en este camino fecundo y benéfico para el amado pueblo mongol”. Asimismo, les invitó “a que gusten y vean al Señor, a que vuelvan una y otra vez a aquella primera mirada de la que surgió todo”.
Aseguró que “permaneciendo en contacto con el rostro de Cristo, buscándolo en las Escrituras y contemplándolo en silenciosa adoración ante el sagrario, lo reconocerán en el rostro de aquellos a quienes sirven y se sentirán transportados por una íntima alegría, que incluso en las dificultades deja paz en el corazón”.
Esto, según el Santo Padre, “es lo que necesitamos, no personas ocupadas y distraídas que llevan adelante proyectos, quizás con el riesgo de parecer amargadas a causa de una vida que no es ciertamente fácil”.
Más tarde, el Papa Francisco reiteró que la Iglesia “que nace de este mandato es una Iglesia pobre, que se apoya sólo sobre una fe genuina, sobre la inerme y desarmante potencia del Resucitado, capaz de aliviar los sufrimientos de la humanidad herida”.