Papa Francisco a jóvenes católicos de Rusia: Sean artesanos de paz ante el conflicto | La Agencia Católica de Informaciones
“El amor de Dios se reconoce por su hospitalidad. Dios acoge siempre, crea, crea espacio para que todos tengamos lugar y se sacrifica por el otro, está atento a las necesidades del otro”, dijo el Pontífice.
La Iglesia, continuó el Papa Francisco, “es una madre amorosa, porque es la casa de los amados y es la casa de los llamados. ¡Cuántas heridas, cuánta desesperanza se pueden curar donde uno se pueda sentir recibido! Y la Iglesia nos recibe. Por eso, sueño con una Iglesia donde ninguno sobra, donde ninguno está de más”.
A continuación, el Santo Padre hizo este pedido a los jóvenes rusos: “Por favor, que la Iglesia no sea una ‘aduana’ para seleccionar a quienes entran y a quienes no. No, todos, todos. La entrada es libre. Y después que cada uno sienta la invitación de Jesús a seguirlo, a ver cómo está delante de Dios; y para este viaje están las enseñanzas y los sacramentos”.