Obispo mexicano pide a criminales en Sinaloa a que se detengan
Mons. Jesús José Herrera Quiñónez, Obispo de la Diócesis de Culiacán ubicada en Sinaloa (México) hizo un llamado a “quienes participan en grupos de violencia” a detenerse y acabar con la situación de inseguridad que golpea a los ciudadanos.
El prelado dirigió un mensaje este 13 de septiembre particularmente a quienes “están en pugna, una pugna de poder o una pugna de estructuras que causan daño”. A todos ellos, el prelado les pidió: “deténganse”.
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Mons. Herrera Quiñónez aseguró que “ningún poder, ningún dinero, ningún territorio y ninguna ambición valen más que una vida humana”. Por ello, les dijo que es posible “cambiar de camino. Todavía es posible elegir la vida”.
El llamado tuvo lugar durante una marcha por la paz en Culiacán, capital de Sinaloa, convocada por organizaciones de la sociedad civil y en la que participó también la Iglesia Católica.
La jornada inició a las 7:00 (hora local) con una Misa en las afueras de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, conocida como “la Lomita”, presida por Mons. Herrera Quiñónez. Después, los participantes recorrieron aproximadamente 2 kilómetros hacia la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario, donde concluyó la movilización.
“Es posible elegir la vida”
Al finalizar la celebración eucarística, Mons. Herrera Quiñónez aseguró que la “violencia genera más violencia”. Por ello, señaló que, en una ciudad como Culiacán, que “ha conocido tanto sufrimiento, tenemos que atrevernos a romper esa cadena”.
El Obispo de Culiacán también se dirigió a las autoridades, a quienes les expresó que la población no sólo necesita recuperar la confianza para volver a salir a las calles, sino también confiar “en nuestras instituciones”, para lo cual exhortó que a los ciudadanos “se nos hable con la verdad”.
“Queremos vivir en paz, queremos calles seguras, queremos familias tranquilas. Queremos que nuestros jóvenes, adolescentes y niños transiten por nuestras calles con seguridad”, aseguró.
Además, señaló que la construcción de la paz requiere también del compromiso de la sociedad, pues el camino para superar la violencia pasa por “la reconciliación y el perdón”.
Finalmente, agradeció a las organizaciones civiles que convocaron la marcha y animó a los ciudadanos a que “sigan trabajando, sigan moviendo corazones y sigamos caminando para que Sinaloa se ponga de pie”.
Dos años de violencia en Sinaloa
Si bien la violencia que sufre el estado de Sinaloa no es nueva, desde el 9 de septiembre de 2024 el estado atraviesa una crisis en seguridad debido a la confrontación entre facciones rivales que surgieron del Cártel de Sinaloa.
Por un lado se encuentran “Los Chapitos”, liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera; y “La Mayiza”, encabezada por seguidores de Ismael “El Mayo” Zambada.
El 25 de julio, Zambada y Joaquín Guzmán López —uno de los hijos de “El Chapo”—, fueron detenidos en El Paso, Texas (Estados Unidos), según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Dos semanas después, se hizo pública una carta de Zambada, en la que asegura que su detención fue “una emboscada” en la que supuestamente participaron autoridades de Sinaloa y “Los Chapitos”.
La captura de Zambada y las circunstancias que la rodearon, detonaron una ruptura que derivó en enfrentamientos entre ambos grupos.
La crisis adquirió una nueva dimensión en abril de 2026, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció cargos contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y armas.
Mientras tanto, la violencia en el estado sigue en aumento. Desde septiembre de 2024 a la fecha, la Fiscalía de Sinaloa ha registrado 3.181 homicidios dolosos, 1.375 robos con violencia y otros delitos de alto impacto.