Jornada Mundial de la Paz: desarmar la tecnología y alentar la responsabilidad
El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral hizo público este martes 11 de agosto el lema de la Jornada Mundial de la Paz 2027 que se celebra cada primero de enero: “Desarmar la tecnología, servir a la paz. La política como responsabilidad preventiva”.
Con este lema, el Papa León XIV “desea poner en relieve la responsabilidad moral de quienes están llamados a actuar en el ámbito político y exhorta a toda la humanidad a promover la dignidad de la persona humana y contribuir a la construcción de la paz, comenzando por desarmar la tecnología”, indicó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
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Al mismo tiempo, el Pontífice expresó en Magnífica humanitas que “no existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable” y, con esta afirmación, advirtió sobre los riesgos de confiar las decisiones militares a la inteligencia artificial.
Asimismo, se indica que “el Papa León XIV dirige un vehemente llamamiento a la comunidad internacional para que promueva acuerdos consensuados capaces de salvaguardar la responsabilidad humana y los principios humanitarios, en contextos en los que están en juego la vida de las personas y la convivencia entre los pueblos”.
El pasado año, el lema escogido fue “la paz esté con todos ustedes: hacia una paz desarmada y desarmante”.
En el mensaje completo dedicado a esta jornada, el Pontífice, siguiendo a San Agustín, recordó que la paz “existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno”.
Asimismo, subrayó que los cristianos están llamados “a entablar una amistad indisoluble con la paz” y les animó a optar por la escucha y el encuentro, a vivir con mansedumbre y bondad y a considerar que la paz es posible, no una utopía.
Una jornada abierta a todos los hombres
La Jornada Mundial por la Paz fue instituida por el Papa San Pablo VI y se celebró por primera vez en 1968. En el primer mensaje, el Pontífice invitó a todos los hombres de buena voluntad a unirse a esta conmemoración instituida “como presagio y como promesa, al principio del calendario que mide y describe el camino de la vida en el tiempo, de que sea la Paz con su justo y benéfico equilibrio la que domine el desarrollo de la historia futura”.
La propuesta, añadió su creador, “no intenta calificarse como exclusivamente nuestra, religiosa, es decir católica; querría encontrar la adhesión de todos los amigos de la Paz, como si fuese iniciativa suya propia, y expresarse en formas diversas, correspondientes al carácter particular de cuantos advierten cuán hermosa e importante es la armonía de todas las voces en el mundo para la exaltación de este primer bien, que es la Paz, en el múltiple concierto de la humanidad moderna”.