Japonés es bautizado en Pascua tras hallar a Dios en la enfermedad: Quiero trabajar por la paz del Señor

Toshiya Iwane, un diseñador gráfico japonés de 39 años, recibió el Bautismo en la Vigilia Pascual y dio testimonio de una conversión marcada por la enfermedad y la búsqueda de sentido.

“Quería cambiar mi manera de vivir. No centrarme en mí mismo, sino vivir consciente de que quiero trabajar por la paz del Señor”, afirmó Iwane en el sitio web de católicos japoneses cj-news.org. Fue bautizado el 4 de abril en la iglesia de Kikuchi, en la prefectura de Kumamoto.

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Casado desde 2013 con Nozomi, católica, y padre de tres hijos —todos bautizados—, su camino hacia la fe estuvo influido tanto por su familia como por una experiencia personal de sufrimiento que lo llevó a replantearse su existencia.

El primer momento decisivo ocurrió en 2020, cuando una enfermedad lo obligó a detener su trabajo durante un año y medio. Hasta entonces, su ritmo laboral le impedía asistir regularmente a Misa, incluso los fines de semana.

“Mis hijos me preguntaron: ‘¿Por qué papá no va a Misa?’”, recuerda. A partir de ese momento, comenzó a participar en la Eucaristía junto a su familia, lo que marcó el inicio de un cambio interior: “Hasta entonces el catolicismo era algo que ‘aprendía’, pero poco a poco sentí que comenzaba a formar parte de mi vida”.

Durante ese tiempo, las homilías escuchadas en su parroquia le ofrecieron respuestas a sus inquietudes más profundas sobre la felicidad y el sentido de la vida.

“Hay muchos libros de autoayuda y filosofía sobre la felicidad, pero ninguno me convencía. En cambio, las bienaventuranzas dicen que los pobres y los perseguidos son felices. Al principio me impactó, pero ahora siento que es verdad. Estoy convencido de que la verdadera felicidad está ahí”.

El segundo momento clave fue una reflexión profunda sobre su estilo de vida. Nacido y criado en la ciudad de Kikuchi, en una familia con fuerte presencia en la comunidad, Iwane creció con altas expectativas, especialmente como hijo mayor.

“Siempre me esforcé en el estudio, el deporte y el trabajo, con la idea de sostener a mi familia. Pero me di cuenta de que me preocupaba demasiado por la opinión de los demás”, explicó.

Este proceso lo llevó a una decisión interior:
“No quería vivir para mí mismo”.

Aunque su esposa nunca lo presionó para convertirse al catolicismo, reconoce que su testimonio fue determinante: “Admiraba su forma de vida, sostenida por la fe”.

En septiembre de 2024, inició su formación como catecúmeno, dando pasos concretos hacia el bautismo que finalmente recibió en la reciente Vigilia Pascual.

Iwane también destacó el papel de la comunidad parroquial en su camino de fe, especialmente por el ambiente acogedor que encontró junto a su familia. “Los niños están creciendo dentro de la Iglesia. Es un lugar donde nos sentimos en casa”, señaló.

Tras recibir el bautismo, Iwane afirma con convicción el propósito que marca esta nueva etapa de su vida cristiana: “Quiero trabajar por la paz del Señor”.

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