Estudio revela que muchos jóvenes se sienten solos y excluidos del sueño americano
Más de la mitad de los jóvenes estadounidenses reportan sentirse solos o aislados al menos en ocasiones; casi la mitad carece de un sentido de comunidad y muchos afirman que el sueño americano se siente cada vez más inalcanzable, según un informe del Institute for Family Studies (Instituto de Estudios Familiares).
La segunda entrega del estudio Los hombres desmoralizados de Estados Unidos, basada en una encuesta nacional representativa de YouGov a 2000 hombres de entre 18 y 29 años, examinó la vida social, la salud mental, la participación cívica y los hábitos en línea de los jóvenes.
Recibe las principales noticias de ACI Prensa por WhatsApp y Telegram
Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Suscríbete a nuestros canales gratuitos hoy:
Los investigadores señalaron que los hallazgos revelaron una generación que aún anhela el matrimonio, la paternidad y un trabajo significativo, pero que a menudo tiene dificultades para alcanzar esas metas.
“Realmente intentamos que los jóvenes hablaran por sí mismos”, dijo Michael Toscano, coautor del informe y director de Family First Technology Initiative at the Institute for Family Studies. “Aún conservan estas nobles aspiraciones de ser hombres responsables, casarse, tener hijos y contribuir a la sociedad”.
Una generación en busca de conexión
Los investigadores describieron a muchos encuestados como “desmoralizados”, no porque hayan perdido la esperanza por completo, sino porque se sienten impotentes para alcanzar la vida que desean.
La encuesta reveló que el 61% de los jóvenes a menudo sienten que tienen poco control sobre lo que les sucede, mientras que el 54% afirmó que nunca parecen hacer lo suficiente para complacer a los demás. Más de 4 de cada 10 (43%) estuvieron de acuerdo con la afirmación “Me inclino a pensar que soy un fracaso”.
La soledad también surgió como un tema recurrente.
Si bien aproximadamente el 45% de los encuestados dijo que rara vez o nunca se siente solo, el 55% reportó sentirse solo al menos parte del tiempo. De manera similar, el 54% afirmó sentirse aislado al menos ocasionalmente, y casi la mitad (48%) dijo carecer de un sentido de comunidad. Aproximadamente uno de cada cinco encuestados afirmó rara vez o nunca sentirse querido o apreciado por los demás.
Toscano advirtió sobre el peligro de atribuir la crisis a una sola causa.
“En este informe, nos esforzamos por no pensar de forma monocausal”, dijo. “La crisis de la soledad es algo que nos afecta a todos”.
Aun así, argumentó que la desintegración de la vida familiar ha desempeñado un papel importante.
“Una evaluación honesta de la situación actual de los jóvenes debería comenzar con la desintegración de la familia”, dijo Toscano, señalando que muchos encuestados aún desean casarse y ser padres, pero cada vez sienten más que esos hitos están fuera de su alcance.
Menos amistades, menos comunidad
La encuesta también reveló que muchos jóvenes tienen pocas relaciones cercanas.
Aproximadamente cuatro de cada diez encuestados informaron tener dos o menos amigos cercanos, incluyendo un 34% que tiene solo uno o dos amigos cercanos y un 9% que dijo no tener ninguno.
Los investigadores descubrieron que los fuertes lazos institucionales a menudo marcaban la diferencia. Los jóvenes vinculados al matrimonio, la educación o las comunidades religiosas tenían más probabilidades de reportar tener tres o más amigos cercanos.
La participación en organizaciones exclusivamente masculinas durante la adolescencia, como equipos deportivos o los Boy Scouts, también se asoció con amistades más sólidas en la edad adulta.
En general, la participación cívica se mantuvo relativamente baja. Si bien el 57% participa en al menos una actividad comunitaria, solo el 31% realiza voluntariado con regularidad, mientras que menos de un tercio pertenece a un grupo religioso, club social u organización cívica. Apenas una cuarta parte asiste a servicios religiosos al menos mensualmente.
Preocupaciones financieras
Las preocupaciones económicas también pesaban mucho sobre los encuestados.
Aproximadamente la mitad estuvo de acuerdo con la afirmación: “Por mucho que me esfuerce, las personas como yo nunca alcanzarán el sueño americano”, mientras que casi tres cuartas partes (72%) dijeron que las conexiones personales importan más que la capacidad o el esfuerzo a la hora de progresar.
Toscano afirmó que el aumento del costo de vida fue una de las explicaciones más claras ofrecidas por los encuestados.
“La principal expresión de duda en el sueño americano era la sensación de que el dinero que ganaban simplemente no era suficiente para afrontar el creciente costo de vida”, afirmó.
A pesar de estas preocupaciones, el optimismo no ha desaparecido por completo. Un abrumador 84% de los encuestados afirmó que tener planes ambiciosos para el futuro los describe al menos en cierta medida.
Los hábitos digitales a menudo profundizan la angustia
El informe también señala el uso generalizado de los medios electrónicos, y los investigadores advierten que muchos hombres jóvenes parecen estar utilizando la tecnología como sustituto de las relaciones auténticas.
Casi la mitad (44%) juega videojuegos varias veces al día, mientras que otro 42% juega al menos varias veces por semana.
El consumo de pornografía también era común. Alrededor del 42% declaró ver pornografía a diario o varias veces por semana, incluyendo el 24% de los asistentes habituales a servicios religiosos.
El juego en línea también resultó generalizado, con un 23% que juega a diario y otro 12% que lo hace varias veces por semana.
Toscano afirmó que estos comportamientos parecen funcionar como lo que el informe denomina “afrontamiento desadaptativo”.
“Si el mundo que te rodea te está limitando cada vez más la oportunidad de ser un hombre exitoso, podrías buscarla en un entorno artificial”, señaló.
Los investigadores encontraron fuertes vínculos entre la actividad frecuente en línea y el malestar emocional. Entre los hombres que ven pornografía varias veces al día, el 43% reportó soledad, el 36% depresión y el 29% ansiedad.
Dos tercios de los jugadores en línea diarios reportaron malestar emocional, mientras que el 66% de los jugadores diarios y el 63% de los usuarios diarios de pornografía se describieron a sí mismos como fracasados, en comparación con el 42% de los hombres jóvenes en general.
Toscano enfatizó que la encuesta no puede establecer una relación de causa y efecto, pero sugiere un ciclo preocupante en el que la soledad y los hábitos digitales poco saludables se refuerzan mutuamente.
Un llamado a la Iglesia
Aunque la asistencia a la iglesia se asoció con conexiones sociales más fuertes, Toscano señaló que la soledad sigue siendo común incluso entre los feligreses. “Quizás los solitarios estén sentados en el banco de al lado”, dijo.
Animó a los pastores y líderes parroquiales a escuchar atentamente las experiencias de los jóvenes, afirmar sus aspiraciones y crear oportunidades para amistades auténticas y mentoría entre hombres jóvenes y mayores.
“Aún persiste el deseo de que se casen, tengan hijos y buenos trabajos”, dijo Toscano. “Necesitamos fomentar esos deseos”.
También dijo que la Iglesia debe responder a la crisis de soledad que afecta a todas las generaciones. Haciendo referencia al llamado del Papa León XIV a la “sobriedad digital”, Toscano dijo que los católicos de todas las edades —no solo los jóvenes— deben reconstruir intencionalmente las relaciones cara a cara.
“Es hora de que todos salgan de su caparazón”, dijo.
A pesar de los importantes obstáculos, dijo, muchos jóvenes siguen deseando formar una familia, tener responsabilidades, un trabajo significativo y una vida de servicio.
“Los hombres tienen valor por ser hombres”, dijo Toscano. “Es importante permitirles contribuir a la sociedad como hombres. No es algo que debamos temer, sino algo que debemos fomentar.”
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
