El Papa León XIV recuerda al Cardenal Ruini como un pastor que supo guiar al pueblo de Dios
El Papa León XIV presidió este jueves 18 las exequias del Cardenal Camillo Ruini, recordándolo como un servidor de la Iglesia que “supo cómo guiar al pueblo de Dios”.
La liturgia fúnebre tuvo lugar el 18 de junio en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro, dos días después del fallecimiento del Cardenal Ruini, ocurrido la noche del martes 16 de junio. Varios cardenales, arzobispos y obispos estuvieron presentes para despedir a una de las figuras más destacadas de la Iglesia en Italia.
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“Durante muchos años sirvió a la Iglesia, desempeñando con la misma dedicación tanto las tareas más humildes como las de mayor responsabilidad que el Señor quiso encomendarle”, dijo el Papa León XIV en su homilía.
El Pontífice recordó la larga e influyente trayectoria eclesial de Ruini, destacando en particular las iniciativas que “dejaron una profunda huella en el camino de la comunidad eclesial y también en la sociedad civil”.
Entre ellas, León XIV citó el “Proyecto Cultural” de Ruini, sus esfuerzos por promover la participación de los católicos en la vida religiosa, civil y política italiana, el sínodo diocesano de Roma y su implementación, y su “presencia activa y dialogante en los diversos ámbitos de la vida de la Iglesia, así como del mundo secular y la sociedad”.
Reflexionando sobre las lecturas proclamadas durante la liturgia, el Papa citó las palabras de San Pablo: “Ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni el presente, ni el futuro, ni las potestades, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios”.
Según el Papa León XIV, esta fue “la verdad que también animó al Cardenal Ruini en su ministerio”.
“El amor de Dios es fiel”, afirmó el Papa. “Nada puede vencerlo ni separarnos de Él, porque es su don, proviene de Él y se derrama sobre nosotros más allá de todo mérito nuestro”.
El Santo Padre también citó el testamento espiritual del Cardenal Ruini, en el que el purpurado, refiriéndose a las muchas personas a quienes agradeció el bien recibido, escribió: “De ellos no recibí menos de lo que intenté dar”.
“Creo que estas son palabras que también pueden ayudarnos a vivir nuestras responsabilidades y nuestras diversas formas de servicio con la misma humildad y la misma confianza en Dios”, dijo el Papa.
Luego, el Papa se refirió a otro pasaje de la liturgia del día, tomado del Evangelio de Juan: “Padre, deseo que aquellos que me has dado estén conmigo donde yo estoy”.
En esas palabras, dijo el Papa León XIV, se puede apreciar el resumen de un programa de vida: “La dirección y el propósito último de una vida dedicada al bien de los hermanos y hermanas, vivida en la búsqueda constante de los designios de Dios para la propia salvación y la de ellos”.
Citando nuevamente el testamento espiritual del Cardenal Ruini, el Papa recordó las palabras del purpurado: “Espero, Señor, haber actuado no por intereses personales, sino por los objetivos que me fueron confiados y que compartí de corazón”.
La homilía de León XIV también estuvo marcada por recuerdos de los pontífices a quienes el Cardenal Ruini sirvió, incluyendo a San Pablo VI y, especialmente, a San Juan Pablo II, en quienes —como el propio purpurado escribió en su testamento espiritual— el cardenal “experimentó” la presencia del Señor.
Al final de la homilía, el Papa reflexionó sobre el lema episcopal que el Cardenal Ruini eligió como obispo: “La verdad nos hará libres”.
Según León XIV, esas palabras “resumen la profunda comprensión de la persona y de la libertad que Cristo nos ha revelado y que la Iglesia enseña: fuimos creados para la verdad y para el bien, y solo en esto encontramos la unidad, la paz y la plena realización, tanto en la vida terrenal como en la eterna”.
Al reflexionar sobre la vida del Cardenal Ruini, el Papa concluyó: “En su forma de vivir y de dejar este mundo, podemos percibir un signo de la fortaleza y la solidez con que una persona crece y madura cuando encuentra en la verdad que proviene de Dios el centro y el fundamento de su existencia”.
Publicado originalmente en ACI Stampa. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
