Christopher Nolan lleva al cine La Odisea: estas son las claves católicas

La Odisea, el más reciente largometraje del director Christopher Nolan, se ha convertido en un fenómeno global que no ha dejado a nadie indiferente. Con 264 millones de dólares recaudados desde su estreno, el pasado 17 de julio, se posiciona como el mejor debut histórico del cineasta.

La película cuenta con un elenco de primera categoría que encarna el accidentado viaje de Odiseo a su natal Ítaca tras la guerra de Troya, una travesía que le tomaría 10 años.

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En una entrevista concedida al National Catholic Register, Raymond Hain, profesor de filosofía y humanidades de la Universidad de Providence (Estados Unidos) reflexonó sobre la relación entre el poema épico de Homero y la fe católica y destacó la importancia de que los jóvenes estudien los textos clásicos como parte de la educación católica.

1. El regreso de Odiseo simboliza el camino del hombre hacia Dios

La historia de Odiseo puede tener un sentido más profundo para los católicos, más allá de la aventura y de la épica. El héroe busca su hogar perdido, al igual que nosotros estamos de camino a nuestra verdadera patria: el Cielo.

El deseo de regresar a casa que mueve toda la historia de Odiseo se conecta con la idea cristiana de que el corazón humano busca su origen y destino definitivo en Dios, como lo expresa San Agustín: “Nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”.

“Toda forma de nostalgia, todo deseo de ‘regresar’, es un eco de nuestra añoranza por el Edén, por aquellos días en que caminábamos con nuestro Creador al atardecer, y, en última instancia, de nuestro anhelo primordial de volver a nuestro Dios, de quien provenimos”, aseguró el profesor Hain.

“Para el cristiano, la promesa de la vida eterna es también una promesa de recuperación, pues toda nuestra vida terrenal se desplegará ante nosotros en el cielo, mientras participamos, en la medida de nuestras posibilidades, del eterno ‘ahora’ de Dios”, añadió.

2. Odiseo y la lucha del hombre por encontrar un centro estable en medio del caos

Los católicos podemos ver en el viaje de Odiseo una lucha constante contra las tentaciones, las dificultades y el sufrimiento, a la vez que intentamos aferrarnos a aquello que da sentido y estabilidad a nuestras vidas. Para el héroe griego es el retorno a casa y el reencuentro con su esposa, para nosotros es la vida eterna y el reencuentro definitivo con Dios.

El profesor Hain señala que hoy nos efrentamos “a una cultura muy fragmentada y en constante fragmentación”, especialmente los jóvenes. Explica que ya desde el siglo XX era común que los jóvenes abandonaran sus ciudades y comunidades de origen “para no volver jamás” en aras del crecimiento profesional.

Hoy, continúa, “seguimos enfrentándonos a esas fuerzas centrífugas” a las que se ha sumado “la fragmentación de nuestra propia atención, lo que dificulta no solo permanecer en un lugar, sino incluso pensar en una sola cosa durante un tiempo prolongado”.

En su aventura, Odiseo busca “ese pequeño y sereno punto central de su vida”. La Odisea nos invita a volver a lo esencial, a luchar por vivir en amistad con Dios y a abandonarnos a su voluntad con un salto de fe, que es lo único que puede dar sentido a nuestra existencia.

3. El hogar, el matrimonio y la familia como raíces frente a un mundo fragmentado

Además, la obra nos recuerda la importancia de “la permanencia del hogar, del matrimonio y la familia, de la patria”, convirtiéndose en “una invitación para todos nosotros a recuperar una vida de arraigo y compromiso”, dijo Hain.

El hogar, el matrimonio y la familia aparecen como realidades que ofrecen identidad, estabilidad y pertenencia. Ellas guían el comportamiento y las decisiones de Odiseo y le impulsan a ser mejor.

“La Odisea nos interpela de muchas maneras, pero creo que lo más importante que nos muestra hoy en día es la importancia del hogar, de los desafíos y los dones que nos brindan las cosas permanentes y estables de la vida”, señaló el profesor Hain.

4. Los clásicos paganos contienen verdades que preparan para el Evangelio

“Fueron ‘los libros de los platónicos’ los que llevaron a San Agustín al cristianismo, y es aún hoy la magistral combinación de imágenes, profundidad filosófica y anhelo teológico de Platón la que cautiva corazones y mentes en todo el mundo”, explicó el experto.

“El cristianismo es una religión global, no sólo occidental, y, en última instancia, los cristianos debemos comprender, analizar e integrar en la historia de la salvación todos los grandes textos paganos”, agregó.

Hain precisó que la Iglesia no ve la cultura clásica como enemiga de la fe, sino como una búsqueda humana de la verdad que encuentra su plenitud en Cristo. Para él, una educación verdaderamente católica “explora con los estudiantes las grandes riquezas de los logros paganos”, en parte porque la revelación cristiana “se construye sobre realidades humanas preexistentes”.

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