Libro sobre Virgen de Guadalupe llega a Ucrania

El libro “Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de la civilización del amor de Dios” fue presentado recientemente en Lviv (Ucrania), en un evento que uno de sus autores destaca como una muestra de que más allá de las fronteras “somos familia de Dios”.

Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de la civilización del amor de Dios” fue escrito en colaboración entre Carl Anderson, Pasado Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, y el P. Eduardo Chávez, uno de los mayores expertos en todo el mundo sobre las apariciones guadalupanas.

El P. Chávez es canónigo de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en Ciudad de México, que custodia la imagen original de la Virgen, que se apareció en 1531, y fue postulador de la causa de canonización de su vidente, San Juan Diego.

Actualmente dirige el Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, a pocos metros del santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

La presentación del libro se realizó el 8 de julio de este año, con la participación de los capellanes de los Caballeros de Colón en Ucrania, Mons. Mieczyslaw Mokrzycki, Arzobispo de Lviev; y Mons. Mykhaylo Bubniy, Exarca Arzobispal de Odessa.

En diálogo con ACI Prensa, el P. Eduardo Chávez destacó que se trata de “algo impresionante”, pues el libro “ha sido traducido al ucraniano”.

El sacerdote mexicano destacó que el libro sobre Nuestra Señora de Guadalupe “nace para contemplar la obra de Santa María de Guadalupe a través de la mirada del laico en este tiempo en que es tan importante el laico dentro de la Iglesia, precisamente para formar esta civilización del amor de Dios”.

Nuestra Señora de Guadalupe, continuó, “es la Madre de la unidad, de la armonía. Ella une el cielo y la tierra, nos une a todos como familia de Dios y ahora lo constato con esta presentación de nuestro libro ‘Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de la civilización del amor de Dios’, nada menos que en ucraniano y en Ucrania”.

Destacó que la ucraniana es “una cultura tan distinta y, sin embargo, somos familia de Dios”, pues “para Él no hay fronteras, no hay distancias, no hay tiempos”.

“Más allá de fronteras, de culturas, tradiciones, más allá de imperfecciones, más allá del pecado, más allá de limitaciones que todo ser humano tiene”, dijo, la Virgen de Guadalupe “nos enseña que el amor es tan grande de parte de Dios para con todos, que nos hace su familia”.

“Esto es lo que ahora celebramos. Precisamente este milagro del amor y de la misericordia de Dios a través de Santa María de Guadalupe, con todos los hermanos de la Tierra”.

El sacerdote mexicano agradeció a Dios y a la Virgen de Guadalupe por el alcance que ha tenido el libro que preparó junto a Carl Anderson, así como a todos los “que seguimos con esta fe profunda de que somos la familia de Dios”.

Desde el Tepeyac para el mundo entero”, concluyó.

Deja un comentario