De niño su mamá le mostró el milagro de la Eucaristía: Hoy se ordenó sacerdote

3 de junio de 2023 / 4:05 p. m.


Zane Langenbrunner es un joven de 29 años que creció con un profundo amor a la Eucaristía, aprendido de su madre desde pequeño, y que este sábado ha sido ordenado sacerdote.


En Roma y antes de volver a Indiana (Estados Unidos), donde ha sido ordenado junto a otros seis jóvenes, Zane concedió una entrevista al National Catholic Register, donde expresó su profundo agradecimiento a Dios y contó la historia de su vocación.



“Tengo mucho que aprender, muchas formas de crecer, mucho de mí mismo que queda por ser conformado al Sagrado Corazón de Jesús. No puedo esperar para empezar”, aseguró.


Zane nació en la localidad de Mishawaka, en el estado de Indiana, en el seno de una familia católica practicante y rodeado de una “comunidad maravillosa”.


Su amor por la Eucaristía


El ahora sacerdote recordó que todo comenzó con “un amor por Jesús en la Eucaristía» y relató un episodio ocurrido en Misa, cuando tenía 5 años.


“Mamá estaba tratando de evitar que estuviese inquieto en la banca durante la Plegaria Eucarística, y la recuerdo señalando hacia el altar y susurrándome: ‘Mira, Zane. Todos los domingos cuando venimos a Misa, ocurre un milagro en ese altar’. Esas palabras se han quedado conmigo desde entonces”.


Tiempo después comenzó su servicio como acólito. Michael, su papá, afirma al respecto que “a Zane le encantaba la Misa y tenía un gran interés en los himnos del día. Tenía un teclado de juguete y llegaba a casa e intentaba descubrir cómo tocarlo. Estábamos impresionados, pero nunca pensamos en que esto nos llevaría al sacerdocio”.


En la Universidad, donde conoció a una joven que sería su enamorada y luego su prometida, también siguió creciendo en la fe. Un golpe duro fue que ella decidió romper el compromiso antes de la graduación.


Comenzó a asistir a un convento de las Hermanas Franciscanas de la Adoración Perpetua para hacer una Hora Santa diaria.

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“Fue en esos momentos de oración con Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, en un momento de transición e incertidumbre en mi vida, que escuché por primera vez su invitación a ser sacerdote”, explicó.


“Hacer que Jesús sea conocido y amado en la Eucaristía, eso es lo que inicialmente atrajo mi corazón y me ha mantenido en estos últimos seis años [en el seminario]”, resaltó el ahora P. Zane.


Otra influencia fuerte en su vida fue ver a su abuela que “siempre rezaba el Rosario y trataba a todos con tanta atención, afecto y amor”.


Una oportunidad única


El joven sacerdote estudió dos años en Mount St. Mary’s en Maryland, y luego cuatro años en el Pontificio Colegio Norteamericano en Roma, lo que le permitió cantar el pregón pascual en la vigilia del Sábado Santo con el Papa Francisco en la Semana Santa este año.


“Es el mayor honor de mi vida, y todavía me siento muy honrado de haberlo hecho. En muchos sentidos, fue una experiencia culminante para mí: ejercer el ministerio como diácono, usando el don de la música con el que Dios me ha bendecido y cultivado durante estos años, para glorificarlo y guiar a su pueblo en oración y adoración”, comentó al National Catholic Register.


Tras animar a la oración, especialmente en la Hora Santa, el joven alentó a quienes consideran la vocación sacerdotal a confiar en Dios.


“No estaba listo para responder a su llamado al sacerdocio hasta que tuve confianza en que, sin importar lo que sucediera, sin importar cuánto se desmoronen mis planes, el Señor aún estaría conmigo. Solo cuando pude ofrecerle honestamente todo mi futuro, finalmente reconocí la vocación al sacerdocio que él había puesto en mi corazón”, subrayó.


La ordenación sacerdotal


El Obispo de Fort Wayne-South Bend (Indiana), Mons. Kevin Rhoades, presidió la Misa de ordenación de siete nuevos sacerdotes, incluido Zane, este sábado en la Catedral de la Inmaculada Concepción.



“Hoy, el Señor los hará a Sam (Anderson), Brian (Florin), Bobby (Krisch), Zane (Langenbrunner), David (Langford), Jacob (Schneider) y Ryan (Timossi) sus instrumentos, con los cuales su misterio pascual se hará presente entre la gente del pueblo de Dios, aquí en nuestra diócesis y más allá”, dijo el prelado en su homilía ante los fieles presentes que abarrotaron el templo.


“Con la imposición de mis manos y las palabras de la ordenación, Dios los consagrará para que sean capaces de hablar y actuar en la persona de Su Hijo. De una forma nueva y radical estarán unidos a Cristo”, destacó.


Dirigiéndose a los fieles presentes, el obispo les dijo que Jesús actuará en los siete nuevos sacerdotes “cada vez que estén en el altar y celebren la Eucaristía, de la que recibirán la gracia para donar su vida en generoso sacrificio por las personas a quienes se les ordena servir”.


Tras resaltar que los nuevos sacerdotes deben “imitar la vida de Cristo, el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas”, Mons. Rhoades les dijo que el camino de santidad como presbíteros está en “vivir la Eucaristía que celebren”.


“Con su ordenación hoy, también reciben el poder sagrado de absolver los pecados y de ungir a los enfermos (…) Jesús les da así la llave para volver a abrir la puerta de la Casa del Padre. Rezo para que porten esa llave con ustedes y la usen con frecuencia, estando disponibles para confesar”, continuó.


“Nunca se olviden que son imagen del Buen Pastor que dejó al rebaño para ir en búsqueda de la oveja perdida”, exhortó el Obispo de Fort Wayne-South Bend.


Tras alentarlos a ellos mismos confesarse con frecuencia, el prelado destacó que “nosotros los sacerdotes debemos ser los primeros en reconocernos pecadores”.


“Como sacerdotes seguirán siendo heraldos del Evangelio de Cristo. Así como con la Eucaristía, también podrán hacer presente la luz de la palabra del Señor en el mundo”, subrayó.

Walter Sánchez Silva es senior writer en ACI Prensa, con más de 15 años cubriendo eventos de la Iglesia en Europa, América y Asia.

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