12 empresas se consagran al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles
Así, en el plano empresarial, la oración quejosa de antaño se transformó hasta llegar a la consagración del pasado sábado: “Señor, me abandono tanto, que me consagro a ti. Tú te ocupas. Eso no significa que deje de trabajar. Pero tú estás al frente de esto. Si es obra tuya, ya saldrá lo que tenga que salir. Y si tú no quieres que salga, pues no saldrá. Pero acepto lo que tú quieras. si como accionista mayoritario dice que hay que cerrar, pues cierro. Si dices, ‘hay que ir por aquí’, pues voy para allá”, explica.
La segunda motivación para realizar esta consagración empresarial ha sido tener la conciencia de que “el Señor me está eligiendo como instrumento para ayudar a transformar a otras empresas”, algo similar, aunque en otro ámbito, a lo que hace en Proyecto Amor Conyugal con los matrimonios.

Para Gómez, es alentadora la idea de preocuparse por los trabajadores en todos los ámbitos. “Es como coger un departamento de Recursos Humanos e ir un paso más allá, no solamente sobre lo laboral-profesional, sino también sobre lo personal”. De esta manera, argumenta, la ayuda al trabajador a todos los niveles “cambia el sentido de pertenencia”, lo que redunda en su desarrollo y productividad.