Fallece misionero que tradujo la Biblia y la vendía por 5 dólares o 1 gallina
Allí coincidió con el P. Alapont, al que recuerda “pequeño de estatura” y de quien captó enseguida “la madera con la que estaba hecho: todo pasión, optimismo y entusiasmo por la misión, con una clara opción por los pobres más pobres, con sus amados nambias, un pueblo en el noroeste de Zimbabue en un número de 40.000, ignorado y poco valorado”.
Antes de estar con ellos, el P. Alapont realizó una primera evangelización en la región de Gokwe y en Kana, donde, según recuerda el P. Pérez-Adrados, “recibía a los nuevos misioneros del IEME y los introducía al país, a la cultura de esos pueblos, imbuyéndoles de amor a esas gentes”.
Sin embargo, subraya, “donde más años estuvo y desplegó toda su madurez como misionero fue con los ya mencionados nambias”.